Artur Mas, candidato de Convergencia i Unió a la Generalitat de Catalunya presentó el pasado jueves sus propuestas de acción social.
Entre ellas las de apostar porque los padres puedan elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos de 0 a 3 años. Y para garantizar tal básico derecho apostó por la única herramienta que lo posibilita: el cheque escolar.
Si Mas gobierna (y cumple lo que ha prometido) debe entregar a cada padre un cheque que podrá canjear en cualquier guardería, ya sea de la Generalidad o de iniciativa social, para financiar el coste de la educación de sus hijos.
Bien por Mas, siempre que de verdad los padres puedan elegir cualquier guardería que sea de su gusto, con independencia de que dicha guardería guste más o menos al propio Mas o a su Gobierno.
Pero es evidente que hay una pregunta que de forma natural uno debe plantearse: ¿por qué limitar este sistema, si de verdad es el que garantiza la libertad de elección de los padres, a la enseñanza no obligatoria de 0 a 3 años? Debe extenderse este sistema a todos los ámbitos y etapas de la enseñanza y especialmente a la educación obligatoria que según nuestro ordenamiento debe ser gratuita. Ahora solo es gratuita si Vd. elige o se conforma con la opción que el Estado a través de su Comunidad Autónoma le concede.
Y otra pregunta que hay que hacer es ¿Y Alicia Sánchez Camacho y el resto de candidatos qué opinan del cheque? ¿Apuestan por él?
Habrá que preguntarles
Por último recordar que estas ayudas que se limitan a costear el precio de las guarderías van en contra de la libertad plena de elección de los padres pues en el caso de que decida educar a sus hijos en casa en esta etapa en la que la presencia de los padres es tan fundamental, no reciben ningún tipo de ayuda a pesar de que pueden renunciar a un mayor sueldo y con ello ahorran costes a la sociedad (el de guardería) pero no reciben nada a cambio. Por ello estas medidas de pago de guarderías van más encaminadas a propiciar el trabajo obligatorio fuera de casa más que una plena libetad de elección de los padres.
En resumen parece evidente que una auténtica política familiar debe apostar por una prestación por hijo a cargo y una auténtica política educativa or el cheque escolar al menos en ka etapa obligatoria.